Casi el 40% de las mujeres que cuentan con orden de protección tienen menos de 30 años
24/Nov/2009 | Ministerio de Igualdad
La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, inauguró el 23 de noviembre el I Foro Internacional Juventud y Violencia de Género, que durante dos días reúne en Madrid a más de 1.200 jóvenes de 54 países, y que ha contado con la participación de Gabriele Heinisch-Hosek, ministra de Igualdad de Austria; Carmen Andrade, ministra del Servicio Nacional de la Mujer de Chile; Nadine Moreno, secretaria de Estado para la Familia de Francia; y Elza Pais, secretaria de Estado de Igualdad de Portugal.
Incidencia de la violencia de género en la gente joven
La ministra destacó que “la violencia de género es un fenómeno global que no atiende a ningún tipo de frontera y que, por lo tanto, requiere soluciones globales y del esfuerzo conjunto de todos los gobiernos y todas las instituciones” y trasladó algunos datos que evidencian la alta incidencia que tiene la violencia de género entre la gente joven. Por ejemplo, “de las 113.500 mujeres que contaban con orden de protección a 31 de diciembre de 2008, el 39,2% tenían menos de 30 años. El 29,3% de las mujeres que llaman al teléfono de atención a las víctimas 016 son menores de 30 años. De
Relaciones tóxicas
Por ello, Aído pidió a los jóvenes que estén alerta ante las pequeñas imposiciones en el noviazgo y las relaciones tóxicas.
En este sentido, señaló que “la violencia de género puede comenzar con pequeñas imposiciones: puede comenzar con el chico que aísla a su novia, que le controla las amistades o las llamadas telefónicas, que envía un sin fin de sms para saber qué hace en cada momento, que le dice qué ropa debe ponerse, que decide si puede ir o no a un viaje de fin de curso o a celebrar un cumpleaños al que él no está invitado. Un novio que pone mala cara frente a las buenas notas o los éxitos de ella y que requiere todo su tiempo, toda su atención. Un novio que fuerza relaciones sexuales bajo amenaza de cortar la relación o que alterna palabras bonitas cuando quiere algo y descalificaciones o insultos en público frente a su grupo de amigos con la falsa idea de que así él es más hombre, más importante”. “Parecen pequeñas cosas pero no lo son”, dijo.
